Pilotes de Control

Debido a las características del subsuelo de la ciudad de México, que en algunas zonas es de elevada compresibilidad, baja resistencia a soportar cargas, aunado al hundimiento del suelo, las cimentaciones de edificios deben proyectarse y construirse considerando estos aspectos; en 1951 el Ing. Manuel González Flores inventó el pilote de control, que es una modificación básica a los pilotes apoyados en estratos firmes, rígidamente unidos a la cimentación (pilotes de punta). La modificación consiste:
Que en lugar de que los pilotes estén rígidamente unidos a la cimentación, la atraviesan libremente y se liguen a ella mediante un mecanismo o marco de carga, que contiene un componente de material compresible entre este marco y la cabeza del pilote A través del mecanismo se pueden controlar los movimientos del edificio

Los pilotes de control, son dispositivos que tienen un paquete compresible entre el pilote y el puente, que es el que absorbe los movimientos verticales de la estructura, con un rango de deformación del 50%, de manera que a la vez que hay una transmisión de carga al pilote, el edificio queda en condiciones de seguir al suelo durante el hundimiento de la ciudad, por la compactación de estos elementos a la misma velocidad que se presente el hundimiento regional del suelo.

Los pilotes de control, además de transmitir peso a un estrato profundo, permiten el descenso de los edificios con un movimiento afín al hundimiento de la ciudad de México, de tal manera que no sobresale con respecto al nivel de las calles y banquetas circundantes, garantizando pleno contacto de la losa de desplante del edificio con el suelo subyacente, evitando la pérdida de confinamiento de los pilotes con el suelo.